Invisibles, los horizontes eran misterio, siempre presentes, siempre presente, y nos inundábamos de un paisaje de selecciones, hasta de oscuridades. Llamadas y llamadas.

Ahora, se destapa el tiempo y creamos. Creamos. Y los paisajes infinitos, de luz y luz y cuerpo liberado, comprenden. Y los senderos belleza…

Pronto se levantará la niebla.

 

 

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